Una zona franca es, para el comercio exterior, un espacio fuera del territorio aduanero uruguayo. Eso cambia el tratamiento de cada movimiento: lo que entra desde el exterior, lo que sale hacia otro país y lo que se vende dentro de Uruguay. Para una empresa exportadora, entender ese circuito define dónde ubicar inventario, desde dónde facturar y qué parte del negocio conviene operar en la zona.

El circuito de los bienes

Entrada desde el exterior. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, los bienes y mercaderías que entran o salen de una zona franca, cualquiera sea su origen, están exentos de todo tributo. El inventario puede quedar en la zona sin pagar aranceles mientras no se vende.

Paso por el puerto. El traslado entre el puerto y la zona franca se trata como tránsito internacional, lo que evita el cobro doble de tarifas portuarias.

Salida hacia otro país. La mercadería sale desde la zona hacia el mercado de destino, que aplica sus propios aranceles al importarla.

Venta dentro de Uruguay. Cuando la mercadería pasa de la zona franca al resto del territorio uruguayo, ese ingreso se trata como una importación y paga los tributos correspondientes.

Este circuito permite comprar en volumen, mantener stock cerca de varios mercados y decidir el destino recién cuando llega el pedido.

La exportación de servicios

Las zonas francas uruguayas también se usan para exportar servicios: desarrollo de software, soporte, finanzas, ingeniería o consultoría para clientes del exterior. La actividad está exonerada de los tributos nacionales y la empresa tiene libertad para el ingreso y egreso de divisas. Si además atiende a empresas uruguayas contribuyentes de IRAE, esa parte tributa bajo el régimen general.

En la práctica, una misma empresa puede combinar las dos cosas: un depósito para la distribución regional y oficinas para los equipos de compras, atención al cliente y finanzas que atienden a varios países.

Parque empresarial en zona franca o depósito tradicional

Un depósito tradicional fuera de la zona franca resuelve el almacenamiento, pero la mercadería ingresa al territorio aduanero y paga aranceles al entrar, aunque después se reexporte. Las oficinas suelen estar en otro lugar.

Un parque empresarial con zona franca permite mantener el inventario fuera del territorio aduanero, sumar oficinas en el mismo predio y crecer en depósitos o edificios sin cambiar de ubicación. También concentra proveedores logísticos y pares que ya operan el mismo circuito.

Cinco preguntas antes de elegir dónde operar
  1. ¿Qué porcentaje de las ventas va al exterior y qué porcentaje queda en Uruguay?
  2. ¿La empresa exporta solo bienes, solo servicios o ambos?
  3. ¿Cuánto tiempo queda el inventario almacenado antes de venderse?
  4. ¿Qué equipos de oficina tienen que estar cerca de la operación logística?
  5. ¿El operador de la zona franca es Operador Económico Calificado?
Cómo lo resuelve Zonamerica

En Zonamerica, la empresa combina depósitos, oficinas y lotes en el mismo campus, bajo régimen de zona franca o de Ley de Promoción de Inversiones. Fue la primera zona franca de Uruguay certificada como Operador Económico Calificado, en 2015, y la renovó en 2023. Su comunidad de más de 500 empresas concentra el 41% de las exportaciones desde zonas francas de Uruguay.

Zona News